Se analiza la declaración de Lionel Scaloni sobre no caer en eslóganes "berretas, populistas, nacionalistas, rancios" y no mezclar la hacienda (negocios o intereses) con el fútbol.
Se compara este mensaje con el de excombatientes que piden no mezclar las cosas y recuperar la diplomacia en lugar de gestos de "patriotismo barato". Se menciona que llevar estas ideas al plano internacional daría como resultado una situación "pobre y muy mala".
Se reflexiona sobre la dificultad de entender a qué se refería Scaloni con "patoterismo" y la posible dirección de su mensaje, en el contexto de un partido de fútbol y la cercanía del Mundial.