El análisis del partido de la Selección Argentina se centró en la inteligencia táctica y emocional de Lionel Scaloni, destacando su habilidad para bajarle el precio al partido previo al encuentro y entender cuándo el juego debía ser completamente ofensivo.
Se mencionó la comparación con el Mundial del '86, donde Maradona también manejó la presión mediática y política antes de un partido crucial. Se resaltó el espíritu de equipo y el compromiso de los jugadores que, a pesar de no ser titulares, entran y rinden al máximo, como Lautaro Martínez, De Paul y Montiel, poniendo al equipo por delante de intereses personales.
Se contrastó esta actitud con la de generaciones anteriores, donde primaba el individualismo. Se enfatizó que este plantel, a diferencia del de la época de Agüero, muestra un espíritu de equipo superior, donde todos están dispuestos a "matarse" por la selección, un rasgo que se extrañará cuando finalice su ciclo.