Se destaca la figura de Lionel Scaloni como un entrenador que goza de una unanimidad de apoyo sin precedentes en el fútbol argentino, a diferencia de figuras históricas como Menotti o Bilardo, quienes generaban divisiones.
A pesar de asumir en un contexto de crisis tras el Mundial de Rusia y sufrir derrotas iniciales en la Copa América, Scaloni fue respaldado por Chiqui Tapia y el Flaco Menotti, quienes apostaron por su continuidad.
Este respaldo inicial sentó las bases para un ciclo exitoso que culminó con importantes títulos, demostrando la importancia de la confianza y la visión a largo plazo en la dirección técnica.