El río Danubio, en Europa Central, presenta niveles de agua históricamente bajos, afectando gravemente la navegación fluvial y el tráfico comercial. La falta de precipitaciones y las altas temperaturas, en el contexto del cambio climático, han reducido drásticamente el caudal del río.
Esto ha obligado a modificar recorridos, suspender escalas y reorganizar el traslado de pasajeros en numerosos cruceros fluviales. Las compañías turísticas y autoridades de navegación monitorean de cerca la situación, que complica una de las vías comerciales y turísticas más importantes del continente.