El rey Carlos III y la reina Camila mostraron buen humor durante la visita a una cervecería en Dorset, con motivo del aniversario número 250 de la compañía. El monarca bromeó diciendo que quizás era un buen día para "ahogar algunas penas", en referencia a la reciente eliminación de Inglaterra del Mundial.
La frase del rey, pronunciada en un tono distendido, generó risas y fue interpretada como una forma de aligerar la decepción generalizada en el país tras la derrota. La visita a la cervecería, donde el rey probó una cerveza ámbar, se dio en el marco de las celebraciones de la independencia de la fábrica regional.