La prensa británica, a través de The Telegraph, lamenta el dolor causado por la bandera que reza "Las Malvinas son argentinas", tildándola de provocación.
Se rebate esta idea, afirmando que la verdadera provocación y usurpación son británicas, y se cita a un exasesor de Margaret Thatcher pidiendo retirar el visado a jugadores argentinos por su participación en esta "manifestación antibritánica".