Se plantea una reflexión sobre la crítica hacia figuras deportivas en Argentina y España, comparando la unánime admiración por Rafa Nadal en España con las críticas que recibe Messi en su país.
Se cuestiona la actitud de algunos argentinos que critican a Messi, a pesar de sus logros, mientras que en España nadie se atrevería a criticar a Nadal por sus múltiples títulos.
Se enfatiza que la grandeza de un deportista como Nadal o Messi debería ser motivo de orgullo nacional, y no de críticas destructivas.