Se ha dado a conocer la identidad del árbitro que dirigirá la final de la Copa del Mundo, un nombre que genera controversia debido a su pasado.
El árbitro, que ya dirigió a Argentina en un partido anterior, tuvo un historial de detenciones relacionadas con prostitución, tráfico de armas y drogas, aunque fue absuelto.
Esta información añade un condimento de intriga y preocupación a la previa del trascendental encuentro deportivo.