En Perú, se han entregado a sus familiares los cuerpos de 44 personas fallecidas durante el conflicto armado interno, brindando un grado de consuelo tras décadas de incertidumbre. Las ceremonias se llevaron a cabo en la catedral de Ayacucho, donde familiares afligidos se reunieron alrededor de los féretros.
Las víctimas, 22 mujeres y 22 hombres, fueron asesinadas en casos separados durante una fase militar en Ayacucho. Fiscales y grupos de derechos humanos han documentado denuncias de detenciones, torturas, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas ocurridas durante el conflicto.