La participante de Gran Hermano reitera sus quejas sobre el maltrato recibido durante su paso por el reality y tras su salida. Sostiene que para tener éxito en el programa hay que ser "malo, atrevido, ladrón", y que ella, al ser sincera y directa, no encaja en ese perfil.
Se queja de haber sido tratada de "chorra" por Tamara Pettinato y otras panelistas, lo que le dolió profundamente. A pesar de haber aceptado las reglas del juego y de reconocer que se puede jugar "sucio", considera que hubo excesos en el trato recibido. Expresa su deseo de haber tenido más protagonismo y lamenta no haber sido convocada para futuros trabajos, a diferencia de otros participantes como Sol.