En Atlanta, pagar en efectivo ofrece un descuento del 10% al evitar el tax y el city tax, una práctica que implica evasión fiscal.
Robert observa que los comerciantes prefieren el efectivo, lo que sugiere una tendencia a no declarar ingresos para evitar impuestos.
Esta situación refleja una problemática económica en la ciudad, donde la informalidad parece ser una estrategia para los vendedores.