El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, expresó preocupación por la situación en Oriente Medio y urgió a las partes a reducir hostilidades y retomar el diálogo diplomático.
A través de su portavoz, Estefán Dujarrick, la ONU advirtió que un retorno a las hostilidades a gran escala tendría un costo intolerable para la población civil y consecuencias catastróficas para la paz internacional y la economía global. La organización reiteró el llamado a garantizar la restauración de los derechos de navegación y la libertad de tránsito en el Estrecho de Ormuz, conforme al derecho internacional.