Las olas de calor en Europa, con temperaturas récord en países como Alemania y Francia, han provocado un número alarmante de muertes. Entre el 22 y el 28 de junio, se registraron más de 10.650 muertes por encima de lo esperado en 27 países europeos, la mayoría de ellas en personas mayores de 65 años.
Científicos de la Organización Mundial de la Salud vinculan directamente estas muertes al calor extremo, exacerbado por el cambio climático. Un estudio en Inglaterra y Gales estima que el 42% de las 2.700 muertes por calor no habrían ocurrido sin el calentamiento global.