Se analiza la posibilidad de que Lionel Messi juegue el Mundial 2030 a los 43 años, basándose en aspectos neurológicos y su capacidad de anticipación, según el neurólogo Conrado Stoll.
Se destaca que la habilidad de Messi no solo reside en su talento futbolístico, sino en un cerebro que le permite estar "dos pasos por delante", manteniendo un nivel competitivo altísimo incluso a su edad actual.
El neurólogo resalta que el cerebro de Messi es diferente, lo que le otorga una ventaja única tanto física como mentalmente en el campo de juego.