El ministro de Defensa, en una entrevista, afirmó que el hundimiento del Crucero ARA General Belgrano fue un acto de guerra y no un crimen de guerra, contradiciendo la postura de que fue un acto criminal.
El ministro, cuyo padre tuvo vínculos con la dictadura, defendió la tesis inglesa sobre el hundimiento del Belgrano, minimizando la responsabilidad de Margaret Thatcher y argumentando que el buque se encontraba saliendo de la zona de conflicto.
Además, comparó la preparación de las tropas argentinas, calificándolas de "chicos" sin preparación, armamento ni abrigo, en contraste con las tropas inglesas, a quienes describió como profesionales.