El gobierno argentino, a través del presidente Milei, se refirió a la exhibición de banderas argentinas por parte de los jugadores y a la cuestión de las Islas Malvinas. Milei afirmó que el festejo será exclusivamente de los futbolistas y argentinos, poniendo a disposición la Casa Rosada sin presencia de dirigentes políticos.
Respecto a las Malvinas, Milei insistió en que la soberanía debe mantenerse separada del resultado deportivo y que la recuperación de las islas se logrará por vía diplomática. Destacó las gestiones de Cancillería que llevaron a la ONU a instar al Reino Unido a retomar negociaciones con Argentina.
Por su parte, la vocera del primer ministro británico, Kirk Starmer, respondió que si bien el Mundial no es de Inglaterra, las Islas Malvinas sí lo son, reafirmando la postura británica sobre la soberanía.