Se discute la idea de que el éxito deportivo se mide por los títulos ganados, mencionando a Lionel Messi como el futbolista con la vitrina más grande de la historia. Se compara con entrenadores como Bianchi y Gallardo, y jugadores como Palermo, Riquelme y Crespo, todos reconocidos por sus conquetistas.
Se plantea que en Argentina, el reconocimiento y la valoración de los deportistas a menudo se basan en sus logros y campeonatos, lo que genera debates sobre quiénes son los mejores.