Se reitera la idea de que el kirchnerismo y sus aliados han tendido una "celada" a Messi, logrando que responda de una manera que puede ser interpretada como una crítica al gobierno. Se considera que esta respuesta cae en la trampa, ya que el espíritu de Messi era más bien brindar alegría a la gente.
Se argumenta que Messi no está diciendo que el plan del gobierno no funciona, sino que la gente la está pasando mal. Se compara esta situación con la de Alberto Fernández, quien dejó un 50% de pobreza, sugiriendo una hipocresía en la postura de quienes ahora critican.