Se analizó la historia de la confrontación entre Argentina e Inglaterra, vinculándola directamente con la cuestión Malvinas. Se argumentó que, de no ser por este conflicto, los rivales futbolísticos de Argentina no serían los ingleses, sino quizás equipos como Países Bajos.
Se enfatizó la impronta de Malvinas en la rivalidad futbolística, considerándola un factor ilógico de ignorar en el análisis de la relación deportiva entre ambas naciones.