Se enfatiza la importancia de utilizar el tiempo de manera que le dé gloria a Dios, advirtiendo contra el desperdicio en actividades que no edifican o extienden su reino.
Se propone que incluso el uso de las redes sociales puede ser para glorificar a Dios si se emplea para testificar, edificar o bendecir a otros, extendiendo así su reino.
Se subraya que rendiremos cuenta por cómo usamos el tiempo, ya que somos mayordomos de este don divino y debemos enfocarlo en lo trascendental y en cumplir el propósito de Dios para nuestras vidas.