La historia de Luciano Agüero, un músico que retomó el trombón tras la muerte de su padre y cuya melodía se viralizó tras la victoria de la Selección Argentina, conmovió a todos.
Agüero, oriundo de Pablo Podestá, relató cómo su padre le regaló el instrumento para alejarlo de las malas influencias. Hoy, su trombón se convirtió en un símbolo de alegría y esperanza, alcanzando reconocimiento internacional.