Luciana Albusto explica su accionar al filtrar chats con su colega Cecilia, esposa de Diego Brancatelli. Asegura que su intención no era señalar a nadie en particular, sino expresar su sentir ante las amenazas recibidas. Relata que un año atrás, tras una supuesta relación extramatrimonial con Brancatelli, recibió mensajes violentos y deseos de muerte por parte de Cecilia.
Albusto menciona que estos mensajes le afectaron profundamente, especialmente como madre, y que días después de recibirlos, una pulsera que le había regalado Diego explotó, lo cual interpretó como una reacción a las malas energías o un "hechizo". A pesar de la gravedad de los mensajes, afirma haberlos "bancado" y no haber tomado acciones legales en su momento.
La periodista también sugiere que la filtración podría estar relacionada con una supuesta represalia laboral, donde Cecilia habría intentado bajarla de un proyecto. Sin embargo, ante la pregunta de si Cecilia es capaz de tales acciones, Albusto prefiere no especular y se enfoca en su propia reacción, calificándola como un acto "en caliente" que hoy analiza con más calma.