La victoria de la selección argentina y la posterior exhibición de la bandera de las Malvinas han trascendido lo deportivo para instalarse en el centro del debate político nacional.
El gesto de los jugadores obligó al presidente Javier Milei a pronunciarse, calificándolo de "eslogan berreta" y "patriotismo barato", lo que generó un cruce de declaraciones con sectores que defienden la reivindicación de las islas.
Figuras políticas de distintas tendencias, como Patricia Bullrich y diputados oficialistas, también se vieron envueltas en la polémica, reavivando posturas históricas sobre la soberanía de las Malvinas y generando un escenario de confrontación entre el sentimiento popular y la agenda política.