Se discute la reacción de la Casa Real británica ante la derrota de Inglaterra en el Mundial, a través de un mensaje de condolencias y apoyo al equipo.
Alicia Wong interpreta el mensaje como un gesto diplomático, reconociendo el esfuerzo del equipo y la importancia del orgullo nacional.
Se descarta la idea de que la realeza, incluyendo a Harry, pueda tener sentimientos encontrados respecto a la derrota, enfatizando la unidad en el apoyo al país.
Se menciona la posible influencia de Megan Markle en la percepción de la realeza, pero se aclara que los sentimientos nacionales trascienden los conflictos familiares.