La remontada de Argentina en el partido fue calificada como épica, con la prensa internacional destacando la hazaña del equipo de Scaloni. La victoria, que incluyó un empate y luego la ventaja en el marcador, se logró en 37 minutos de juego intenso.
Se resalta el mérito del cuerpo técnico, liderado por Scaloni, en la estrategia y los cambios realizados, que fueron claves para dar vuelta el resultado. La conexión entre los jugadores y su entrega total en la cancha fueron fundamentales para alcanzar la final del Mundial.
El partido tuvo momentos de gran tensión, con goles de Gordon para Inglaterra y luego de Enzo Fernández y Lautaro Martínez para Argentina. La asistencia de Messi para el gol de Lautaro fue decisiva en los minutos finales.