Se relata la tensión vivida durante la semifinal contra Inglaterra, describiendo un primer tiempo friccionado donde Inglaterra se adelantó con un gol en su única llegada clara. A partir de ese momento, Argentina dominó la posesión con un 88%.
Se destaca la entrada de los suplentes como Montiel, Nico González y Lautaro Martínez, quienes revitalizaron al equipo. A pesar de la insistencia argentina y la figura del arquero inglés, el empate llegó recién sobre el final del partido, con un gol de Lautaro Martínez tras una asistencia de Messi. Se menciona la sensación de que el gol estaba al caer, pero la falta de concreción generaba nerviosismo en la zona de prensa, rodeada de hinchas ingleses.
Se resalta la importancia del gol de Lautaro Martínez, describiendo su emoción al dedicarlo a su familia y sus inicios en el fútbol. Se menciona que tanto Messi como Lautaro tuvieron actuaciones decisivas, con Messi brindando una asistencia clave y Lautaro anotando el gol del triunfo, mostrando una gran sensibilidad y conexión con sus raíces.