Joaquín Nicolás visita Leiva Joyas para tasar joyas familiares (aros, un anillo y un reloj) heredadas de su padre y abuela. Necesita el dinero para financiar su primera película o comprar un departamento en Buenos Aires.
Se evalúan unos aros de oro blanco con brillantes, un reloj Onisex moderno (Cartier), y un anillo antiguo con una piedra grande y valiosa, que inicialmente generaba desconfianza por su estado. Se destaca la trayectoria de Leiva Joyas y la experiencia de sus tasadores.