El vicepresidente de Estados Unidos, James David Vance, reconoció que Israel enfrenta dificultades crecientes en la percepción pública dentro de Estados Unidos, admitiendo que el país está perdiendo la batalla de la opinión pública. Esto evidencia un desgaste en el respaldo ciudadano hacia la política de Israel.
Vance señaló que Israel es efectivo en sus labores de influencia en la política estadounidense. La reciente postura de EE.UU. en contra de la Corte Penal Internacional tras la decisión contra Netanyahu ha sido criticada y podría afectar negativamente la opinión pública estadounidense. Además, se observa una creciente asociación entre Argentina e Israel en la esfera pública, lo que ha generado controversia.