Irán ha decidido presentar casos de supuestos crímenes de lesa humanidad cometidos por Estados Unidos en el plano militar, basándose en la Carta de las Naciones Unidas y el Tratado de Derecho Internacional Humanitario de 1949, originado tras la Segunda Guerra Mundial.
Este tratado, firmado en Ginebra por Roosevelt y Churchill, establece un marco jurídico para los crímenes de guerra y de lesa humanidad. Irán busca utilizar esta carta para denunciar las acciones estadounidenses, generando un nuevo debate jurídico y diplomático.
Se plantea que este tipo de denuncias son maniobras de comunicación estratégica para influir en la opinión pública, buscando legitimar las acciones militares y ejercer presión diplomática en foros internacionales. La disputa se expande del campo de batalla al plano político, diplomático y de legitimidad internacional.