Se reportan casos de personas que ingresaron a ver el partido sin entrada, a pesar de los controles de seguridad. Algunos hinchas lograron acceder al estadio aprovechando la aglomeración de gente en los minutos previos al inicio del encuentro.
El sistema de escaneo de entradas desde el teléfono y los múltiples controles de seguridad no fueron suficientes para evitar el ingreso de personas sin ticket. Se menciona el caso de un hincha que "tomó prestado" un bebé para ingresar, generando indignación.
La situación pone en evidencia falencias en los controles de acceso y genera preocupación ante la posibilidad de que se repita en la final. La reventa de entradas y el acceso irregular son temas que requieren atención.