Los festejos masivos en el Obelisco por el triunfo de la selección argentina derivaron en peleas entre hinchas y agresiones a la policía.
Se produjeron enfrentamientos y ataques con piedras y botellas contra los agentes. Si bien hubo simpatizantes que intervinieron para separar a los involucrados, los disturbios pudieron ser contenidos. En Córdoba también se reportaron incidentes, botellazos y al menos 10 detenidos entre más de 70.000 personas concentradas.