El humo de los incendios forestales en Canadá se extiende por Estados Unidos, afectando la calidad del aire y generando preocupación, especialmente en la ruta hacia el MetLife Stadium donde se jugará la final del Mundial.
Las largas distancias dentro de Estados Unidos y la gran afluencia de público para el partido complican la situación, recordando episodios similares de humo tóxico que han afectado la región.