Se relata la tensión vivida durante el partido entre Argentina e Inglaterra, marcada por gestos provocadores y la intensidad del juego. El cronista Eduardo describe la emoción de estar cerca del arco argentino y ser testigo de un gesto obsceno de Jordan Pickford, arquero inglés, tras un gol de Enzo Fernández.
Este acto es contextualizado como una respuesta a un gesto similar previo de Pickford en el gol de Inglaterra. La crónica destaca la reacción de Cuti Romero, quien respondió al gesto del arquero inglés. Se menciona también la preparación de Pickford para los penales, con una lista detallada de los jugadores argentinos, lo que subraya la estrategia y la tensión del encuentro.