Se presentan las "funciones distendidas", un concepto adaptado para niños neurodivergentes y con sensibilidades particulares, buscando que nadie se quede afuera de la experiencia teatral.
Estas funciones implican adaptar el volumen, mantener las luces encendidas, permitir la entrada y salida libre, y anticipar los elementos del show como vestuarios y sonidos. Se busca crear un ambiente más tranquilo y seguro para la interacción de los niños.
La iniciativa, que ya se ha implementado en Buenos Aires y se ha llevado a otras provincias, busca hacer el teatro más accesible. Este año, además, se incorporará lengua de señas.