Jorge, desde la Base Esperanza en la Antártida, relata la emoción vivida tras el triunfo de la Selección Argentina. A pesar de las extremas condiciones climáticas, con -30 grados y vientos de 135 km/h, no dudó en salir a festejar con la bandera.
Describe el momento como un desahogo necesario ante la tensión de los partidos. Aunque no se considera un gran futbolero, la pasión por la selección y la alegría del triunfo lo impulsaron a expresar su emoción, incluso sin abrigarse adecuadamente.