Los festejos por la clasificación de Argentina a la final del Mundial se vivieron con una intensidad increíble en todo el país. A pesar de un chaparrón tremendo, la gente continuó celebrando en las calles, recordando la alegría de 2020.
Las celebraciones se extendieron a diversas ciudades como Bariloche y Mar del Plata, con un "mar de gente" expresando su pasión por el fútbol. En Avellaneda, Caseros y barrios porteños, vecinos de todas las clases sociales se unieron con la misma camiseta, demostrando la unificación que genera el deporte.
Incluso en Luján, la gente acudió a cumplir promesas, evidenciando la profunda conexión emocional con el equipo. El fervor popular se sintió en cada rincón, con gente bailando bajo la lluvia y celebrando hasta altas horas de la noche.