Un grupo familiar de 11 personas viaja a Nueva York para presenciar la final del Mundial, impulsados por la ilusión de la Scaloneta y la emoción del triunfo argentino. A pesar de la dificultad para conseguir pasajes y entradas, la familia se organizó para viajar en distintos vuelos y alojarse como puedan.
Entre ellos, hay distintas opiniones sobre el resultado del partido. Mientras algunos apuestan por un triunfo directo, otros, como un joven entrevistado, predicen que el partido se definirá en penales, recordando la victoria de España sobre Francia. La familia se muestra optimista y con la esperanza de repetir el título.