El emotivo gesto de los jugadores argentinos de exhibir la bandera "Las Malvinas son Argentinas" tras el partido generó profunda emoción entre los excombatientes de la guerra.
Antonio Ferrara, excombatiente, describió el momento como una "caricia al alma" y un "orgullo inmenso", señalando que el triunfo futbolístico se sintió como un bálsamo ante el recuerdo de los 632 compatriotas caídos.
Ferrara también se refirió a las dificultades que enfrentan los excombatientes con la atención médica y las prestaciones del PAMI, destacando la importancia de la unidad del grupo para sobrellevar los problemas.