El enfrentamiento entre Victoria Villarruel y Patricia Bullrich escala, con acusaciones mutuas de hipocresía y de tomar partido. Villarruel cuestiona la legitimidad de Bullrich y la acusa de ser un parásito, mientras Bullrich defiende su postura de "tomar partido por Argentina".
Villarruel critica la gestión del gobierno, mencionando el cierre de pymes y la falta de alimento, y acusa a Bullrich de estar desconectada de la realidad. La vicepresidenta afirma que ella tiene el apoyo popular y que no se pondrán de acuerdo, ya que cada una toma partido por un lado distinto.