La posibilidad de que Argentina y España no puedan entrenar adecuadamente en los días previos a la final del mundial genera gran controversia. Con solo 72 horas restantes para el partido, la calidad del aire en Nueva York se presenta como un obstáculo significativo.
Si bien se presume que los entrenamientos se llevarán a cabo a pesar de las condiciones, la falta de preparación óptima podría influir en el rendimiento de ambos equipos en un encuentro de tanta importancia.