El post-partido de los jugadores de la Selección Argentina con sus familias en el estadio fue un momento muy particular e íntimo. Jugadores como Leo Messi, Nico y Gustavo se mostraron conmovidos, en una esfera emocional diferente.
Este encuentro privado, que duró hasta que los familiares salieron del estadio, se dio en un contexto de euforia y emoción "en caliente", a diferencia de otros momentos más distendidos.