Se comenta que en Estados Unidos, a diferencia de Europa, las áreas rurales no sufren abandono; por el contrario, la gente elige la vida tranquila en las montañas, especialmente tras la pandemia. Esto ha favorecido la convivencia con la fauna.
Se introduce la idea de que los incendios forestales son una reacción natural de la tierra para renovarse, aunque el ser humano intente evitarlos por vivir en esas zonas.