Se recorre el Club La Recova en Villa Libertad, San Martín, mostrando las tribunas que llevan el nombre de Enzo Fernández y recuerdos del jugador. Se destaca la humildad del club y la fidelidad de Enzo, quien a pesar de ser buscado por otros clubes, nunca quiso dejar su barrio.
Wilson relata anécdotas de cómo Enzo llegaba corriendo a los partidos, a veces con retraso, y cómo se hacían gestiones para que pudiera jugar. Se menciona que a los cinco años ya era buscado por clubes como River Plate.