El representante comercial de Estados Unidos, Jameson Green, siguiendo instrucciones del presidente Donald Trump, anunció la imposición de aranceles definitivos del 25% a ciertos productos procedentes de Brasil, efectivos a partir del 22 de julio.
Esta medida, justificada por supuestas prácticas comerciales desleales tras una investigación, ha generado una fuerte condena por parte de Brasil, que la considera injustificada y perjudicial.