La Oficina de Representantes Comerciales de Estados Unidos defendió la imposición de aranceles a Brasil, argumentando prácticas comerciales desleales tras una investigación bajo el artículo 301.
La medida se da en un contexto de menor relevancia estratégica para el comercio bilateral y con la Unión Europea como actor relevante. Han surgido tensiones internas en Brasil, con señalamientos a la oposición por supuestamente impulsar estas sanciones desde el exterior.