La economía estadounidense enfrenta serias preocupaciones con un déficit fiscal acumulado de 1,36 billones de dólares en nueve meses y un rojo aduanero neto de 25.600 millones de dólares solo en junio. La presión extrema en los intereses de la deuda, que se disparó al 14%, y los costos militares, estimados en 5% (120 mil millones de dólares), agravan la situación.
Estos números complican el panorama para Donald Trump de cara a las elecciones intermedias de noviembre. La guerra con Irán, que no está resuelta, y el gasto militar asociado también contribuyen a una alta inflación, que subió del 2,6% al 3,5% debido al aumento en los combustibles, vinculado a la variación del precio del petróleo por el conflicto. Las subas en los combustibles impactan directamente en el bolsillo de los estadounidenses.