Se discute la atmósfera en Nueva York y las expectativas para Argentina y España, mientras se profundiza en detalles del partido, como el momento del himno argentino y el gol de Lautaro Martínez. Se menciona la exhibición de la bandera de Malvinas por parte de los campeones del mundo.
Un comentarista comparte su experiencia inédita de presenciar un Argentina-Inglaterra, comparándola con el partido de 2002. Expresa sorpresa por la intensidad del odio hacia Argentina, creyendo que era más un sentimiento de superioridad por parte de Inglaterra en el deporte.
La dificultad para escuchar el himno argentino se atribuye a la ubicación en el estadio, donde los ingleses eran predominantes en un sector. La celebración del gol de Lautaro Martínez se describe como caótica, con cerveza volando y la pérdida temporal de un celular entre la multitud eufórica.