La clienta presenta unos regalos de acero (un cuarzo rutilado y otra pieza) que no tienen valor comercial y se descartan. Se le indica que el valor de las piezas depende del material y la marca.
Se reitera que para determinar el valor de un brillante, especialmente uno grande, se consideran cuatro factores: claridad, color, corte y quilates. Se menciona que la talla Tolkowsky es una talla antigua y que las piezas de acero no tienen valor comercial.