Se denuncia que el gobierno de Javier Milei está implementando un "nuevo estatuto del coloniaje argentino" a través de leyes que facilitan la "malvención" del territorio nacional y sus recursos a bajo costo, sin dejar beneficios para el país.
Se menciona la presencia de empresarios como Peter Thiel, quien trasladó su domicilio a Argentina y realiza reuniones en la Patagonia, vinculándolo con el gobierno actual. Se critica la falta de regulación y la desmantelación del Estado, que buscan favorecer el extractivismo y la fuga de capitales.
Se hace referencia al "Super RIGI", la ley de tierras y otros beneficios que se otorgan a inversores extranjeros, generando preocupación por la pérdida de soberanía y la creación de "enclaves coloniales" que solo benefician a unos pocos mientras endeudan a las futuras generaciones.