La querella del fotoperiodista Pablo Grillo alerta sobre la falta de una hora de transcripciones de modulaciones de las fuerzas federales, correspondientes al día en que Grillo fue agredido. Esta información, crucial para determinar la cadena de mando y las órdenes impartidas, se omitió deliberadamente del expediente judicial.
Se sospecha que las fuerzas federales y el Ministerio de Seguridad, bajo la órbita de la ministra Alejandra Montoliva, están encubriendo responsabilidades políticas en el ataque. La hora faltante (de 17 a 18 hs) es cuando se produjo el disparo contra Grillo y cuando el gendarme Héctor Jesús Guerrero, principal acusado, habría recibido órdenes.
Se recuerda que la Gendarmería ya había mostrado reticencia en otras instancias, aportando imágenes parciales y obligando a la jueza Servini a allanar el edificio Centinela. La querella exige que se requiera a las fuerzas federales la información completa y se explique la ausencia de las transcripciones, que podrían revelar la verdad sobre el operativo.